"Me parecía que el agua, el cielo, las nubes, los árboles, tenían conciencia de la dicha que me proporcionaban. No tenía ninguna idea preconcebida. Ser pintor no es un profesión, como no lo es ser anarquista, amante, corredor, soñador o aficionado al boxeo. Es un capricho de la naturaleza."

MAURICE DE VLAMINCK (1929)

miércoles, 13 de enero de 2010

VIVIR Y MORIR EN LA RED

SOBRE EL ACTIVISMO EN LA RED, EL ARTE DESTEMPLADO Y OTRAS COSAS MÁS DE LA DÉCADA PASADA






[Os recomiendo este grupo encarecidamente. Atentos a la letra. Creo que ya la han usado para algún anuncio...]

Llevo un tiempo prometiéndome escribir una entrada sobre los libros de filosofía política que estoy leyendo últimamente (a Marx y Engels, a Lenin, a Bakunin, a Rosa Luxemburg...), pero no encuntro ni las ganas ni las palabras adecuadas para hacerlo, por que siguen pareciéndome parte de esa utopía modernista de entreguerras que se murió con los más de 6 millones de judíos en los campos de concentración, o con las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki. Así que para evitar temas aún inalcanzables para mí, me refugio en la práctica comodamente burguesa de relatar las experiencias artísticas de mis últimos días de la década pasada. Lo siento.

Para empezar, os daré la grata noticia (estoy siendo irónico, por supuesto, noto desde aquí vuestro aburrimiento) de que he aportado un granito de arena para llenar más de basura la red, esta vez poniendo como excusas mi coyuntura académica. Para aprobar la asignatura era necesario diseñar un web site. La temática, libre, como ya me conocéis, sabréis sobre qué versaba. El sitio en cuestión se llama Arteenlared, y puede ser que os interese algo. Igual a Fernando la primera sección, que versa sobre los artistas del Ciberpunk. Descubrí hace poco que existían obras y performance sobre el cibermundo, concretamente artistas que se habían incorporado prótesis de metal conectados a computadoras y a la red, desde la cual los usuarios podían manejar mediante software los mecanismos y engranajes que conectaba a su cuerpo. De esta forma, los usuarios movían el cuerpo del artista a merced.

A parte, lo que más me interesó de este trabajo, es investigar las formas que el arte ha tenido en el denominado Net Art. Y, si echais una ojeada mas detenida a la web, vereis que satisfactoriamente el arte en la red se vuelve activista, comprometido con lo social. Me ha recordado la igenuidad que tenía la Bauhaus a la hora de plantear sus discursos arquitectónicos. Ultimamente me atrae mucho el mundo de la Bauhaus, de sus profesores (entre ellos, Paul Klee, un pintor que a mi me gusta mucho) asi como de sus ideologos: Walter Gropious, Mies van der Rohe y Le Corbusier. Me fascinan las formas puras geométricas (sus diseños se componían de simples paralelas, circunferencias y ángulos rectos) que defendían como acabado arquitectónico, así como sus planteamientos ideológicos, socializadores e igualitarios. Gracias a ellos sé porqué un edificio nos puede transmitir calma, sosiego, recogimiento o respeto religioso.Lástima que al final se convirtiesen en un isntrumento más de la globalización.

KREISROT | Bauhaus Dessau | facade projection | from urbanscreen on Vimeo.



Hablando de compromiso artístico, debo contaros la acción (o performance, como queráis llamarlo) que realicé con unos compañeros para la asignatura Movimientos Artísticos Contemporáneos. El resultado final no fue acorde con lo que tenía en mi cabeza (donde todo es más bello), pero me alegro de haber tenido el valor suficiente para hacerlo. Eramos seis en el grupo y nos pondriamos a recitar nuestra parte todos a la vez, dispersos por el espacio del aula, como en una grabacion de un museo, y el resto de compañeros y profesor eran libres de atender a quien quisiera, acercándose a unos y a otros. El tema de la exposición era Arte y Público, y cada uno representábamos un rol. Yo, artista bohemio y desencantado, me llevé mi caballete y mis óleos y me puse a pintar un cuadro de Monet (que podéis ver más abajo), mientras explicaba los distintos tipos de público que hay en el arte. Siempre desde el punto de vista del artista. Al final acabé hablando de mil cosas (como la "proporción áurea") e interactuando más de la cuenta con el público, pero bueno, me lo pasé bien, que es lo que importa, aunque no saliera comos e había planeado.

Y eso es parte de mis experiencias antes de finalizar el 2009. Debo hacer un último comentario acerca del cierre definitivo del Pario Maravillas, que se llevó a cabo sin violencia, en silencio, como la mayoría de las injusticias que se suceden en democracia. Adiós a más de dos años de recuerdos y a una época. El avance de la maquinaria estatal no entiende de magias. No sé si es mejor que no entienda, para que nos deje la magia a las personas, que no ciudadanos.

Antes de despedirme de esta entrada tan artística y comprometida, os quiero presentar a un artista underground que a mí me encanta: John Currin. Que lo disfrutéis.




sábado, 7 de noviembre de 2009

THE WALL

UN LADRILLO MÁS EN EL MURO



[Atención a la letra]

El otro día me sorprendía leyendo en un libro (más que nada porque se trataba de un manual de cómo escribir) acerca de Sperry y sus descubrimientos sobre el funcionamiento de los hemisferios del cerebro. Ya había estudiado algo sobre el funcionamiento de los córtex y los sistemas límbicos, pero el escritor exponía el caso con una simplicidad tan pasmosa que me hizo reflexionar sobre el asunto mucho más que mi libro de texto de Psicología.

Además, el escritor, muy arduamente, establecía un símil entre el número de conexiones posibles entre las neuronas (más de 10 elevado a 800) y el número de átomos que los astrofísicos calculan en todo el universo (alrededor de 10 elevado a 100).

Supongo que os reiréis (sobre todo Lázaro) de que sea yo el que hable, un lego total en la materia, sobre este asunto, y muy seguramente tendréis algo que añadir y rectificar , mucho más lícitamente, al respecto. Para eso esta el blog.

Pero, muy resumidamente aquí, mediante la escritura, pensé en la cantidad de universos, vidas e historias que el ser humano ha creado, relaciones, redes, tecnologías... Y me hizo estremecerme de incertidumbre, a la vez que de satisfacción. Ya tenía algo que decirme a mí mismo cuando prendiese la tele y me preguntase porque una mísera mota de polvo en el espacio merece la vida, cuando no es capaz de vivir consigo misma. Cuando siglo tras siglo se empeña en encontrar nuevas patologías en las que refugiarse, nuevas fronteras y muros que construir.



Hace poco he visto esta película que por supuesto os recomiendo (a unos más que otros), a parte del disco (acojonante, que ya conocéis de sobra, por mi pesadez acerca de Pink Floyd) sobre todo por sus secuencias de animación, muy al estilo Moebius. The Wall. Hoy en día, los temas sobre los que trata la película ya los tenemos más que vistos: futuros utópicos, una posible instauración de otro totalitarismo en el mundo de la democracia, la soledad, la decadencia y la pérdida de la inocencia, la niñez, etc. Pero está tratado de forma mucho más reflexiva que las aspiraciones ensayísticas de filmes como La ola, ya que el tratamiento que le da el director es ese expresionismo alemán que tanto me gusta.

Me gustó la forma tan inteligente y reiterativa que tiene el film de saltar de un registro a otro, de forma tan suculenta: de los muros que los estados establecen exteriormente, y los muros que paralelamente (o no) los seres humanos se van creando interiormente. Ya lo sé. Muy manido, muy repetitivo, muy aburrido para muchos. Pero estaría bien pararse un momento y pensar, ahora que hace unas semanas que se cumplió el aniversario de la caída del muro en una de las ciudades, Berlín, me atrevería a decir, cuna de esa cultura que, como un muro, nos ha protegido/aislado, cómo nos relacionamos con los demás, si de verdad la libertad demócrata, capitalista, pequeña-burguesa, nos ha dado alas o nos ha dado un televisor, un sofá y un sal´pn caliente en el que aislarnos.
Estaría bien pensar en esos resquicios de muro que hoy se usan como atracción turística, aunque solo sea como un recuerdo emotivo. No hace falta que os cite la última frase de Cien años de soledad para argumentarme

Otro aspecto que me gustó de la reflexión de The Wall, fue cómo rechaza esa subculutra que a veces tanto defiendo, toda la literatura de dorgas, todo el underground, toda las postmodernidad cinematográfica... Y no me sorprende el rechazo en sí, si no que lo haga alguien como Pink Floyd, que se ha nutrido de ella precisamente. ¿Márketing o rechazo real? Seguramente no sea más que un engaño comercial más realizado con mucho esmero para embaucar a mente simples como la mía. Por eso nunca lo sabré. Solo me queda esa sensación de desasosiego...

Aprovecho, ya que hablamos de 1989 en Berlín para hablaros y recomendaros un manga muy fresco y sorprendente: Monster. Nada de lo que yo os pueda decir sobre la trama os dirá nada acerca de él ni os quitará la sensación de: "Puff, otro manga más no, por favor." Pero estaría bien que le echáseis un ojo a sus dibujos y leer la sinopsis de alguien que os lo explicará mejor que yo, o seáse, un editor, que es su trabajo.

Nada más. Un saludo. Espero vuestras opiniones.

jueves, 1 de octubre de 2009

TRUE LOVE WAY

UN NUEVO CAPÍTULO EN EL DEBATE SOBRE EL ARTE (o a manera de respuesta a la postura de Lázaro)

(NOTA: por favor, prestad atención a la música que he subido; os encantará)



"En el arte, las teorías prestan la misma utilidad que las recetas en medicina: para creer en ellas es preciso estar enfermo. El saber mata el instinto. Uno no hace pintura, hace su pintura. Me esfuerzo por volver a los instintos que dormitan en lo profundo del subconsciente, de los que fuimos despojados por la vida superficial, por las convenciones. Sigo considerando las cosas con ojos de niño. Me sobrecogió una honda sensación de humanidad ante dos esculturas de negros que, por primera vez en mi vida, vi en el estante de una taberna, en medio de botellas. Compuse a partir del instinto; apliqué los colores con la única idea que para mí todo lo disculpa: decir lo que sentía. Pintaba balbuciente, sólo para mí. Me parecía que el agua, el cielo, las nubes, los árboles tenían conciencia de la dicha que me proporcionaban. No tenía ninguna idea preconcebida. Ser pintor no es una profesión, como no lo es ser anarquista, amante, corredor, soñador o aficionado al boxeo. Es un capricho de la naturaleza. Una utilización impersonal de mi persona bastaba para colocarme en un estado de abatimiento o de furor indescriptible.

Mi pasión me impulsaba a todas las audacias contra lo tradicional en pintura. Ansiaba provocar una revolución en las costumbres en la vida cotidiana, mostrar la naturaleza sin ataduras, liberarla de las vetustas teorías y del clasicismo. No me fijaba otro objetivo más que éste: con ayuda de nuevos recursos, expresar las hondas relaciones que me ligaban a la vieja tierra. Era yo un bárbaro tierno, desorbitado. Sin prescribir ningún método, yo no traducía una verdad artística, sino una verdad humana. Sufría al no poder machacar con mayor fuerza todavía, por haber alcanzado el máximo de intensidad, limitado corno estaba por el azul y el rojo del vendedor de colores."

MAURICE DE VLAMINCK

Creo que es el arte en donde se encontrará respuesta a esa búsqueda. Es cierto que puede haber algo que nos llene, pero al fin y al cabo la única verdad que nos puede quedar es una estúpida sensación de absurdo. La RELIGIÓN podría venir a suplir esta necesidad, tener un sistema de creencias, tanto en arte como en la vida (si es que hay alguna distinción entre estas dos dimensiones). He dejado que Vlaminck, uno de los teóricos más revolucionarios del expresionismo y uno de los militantes más convencidos de la revolución que necesariamente se llevó en el mundo de la pintura (sobre todo), hablase por mí, pues lo haría mejor y porque sus palabras en este fragmento me llenaron de forma tan completa como súbbita. El arte, al servicio de la humanidad; por eso debe ser una actividad compartida (aquí discrepará Lázaro).

Cada vez estoy más de acuerdo que vivimos a espaldas de la niñez. Creemos que la inocencia no cabe en un mundo estable. Las reglas, el compromiso, las responsabilidades, vienen a sustituir a la pureza y al juego. Se acabaron los roles imaginarios y llegó el papel como eslabón. en la cadena llamada civilización La pintura moderna (comenzando con el impresionismo) se obsesiona por volver a la pureza de la visión infantil.

Aquí quiero que Lázaro hable. No es cuestión de renegar de nuestro sistema de representación (en pintura como a nivel cotidiano), si no de regresaro a un estado más primitivo. ¿Es este el verdadero poder que latente tiene escondido el arte? ¿Deforma no solo la realidad, si no ir más allá de la prcepción? Picasso dijo: "A los doce años sabía dibujar como Rafael, pero necesité toda una vida para aprender a pintar como un niño.". ¿Esta es la verdadera respuesta? ¿Volvernos más niño? ¿Pura anarquía? Creo que no es tan fácil.

Espero vuestras opiniones no solo sobre el texto de Vlaminck, si no sobre estas dos canciones que he subido en esta entrada (sobre todo la letra, que tiene que ver mucho con este tema). La próxima entrada hablaré un poco de cine y sobre ideas del corto (a lo mejor subo algún boceto, para que veais que ya estoy investigando la anatomía del robot) Un saludo.


lunes, 21 de septiembre de 2009

GÉNESIS INESPERADA

LA NÉMESIS DE LA DESIDIA

Es increíble el ser humano y su afán constante por la evolución. Es sorprendente hacer memoria y ver cómo con ese deseo de autosuperación, con esa voluntad de abandonar etapas estancadas para saltar ciegamente a otras, se ignoran a la torera los esquemas y jerarquías temporales que él mismo ha creado. Los hechos y los protagonistas que fuerzan esos hechos, adelantan el parto de los siglos. El XIX nace en 1789, con la Revolución Francesa. El XX nace, en España, con el desastre de 1898, o en Inglaterra, con los asesinatos de Jack el Destripador en 1888. El siglo XXI nace con la caída del muro de Berlín en 1989, símbolo no solo de la caída de una de las superpotencias que se disputaban el mando universal, sino del comienzo y establecimiento de un nuevo modelo de estabilidad global. Existen otras ocasiones, contradictorias de las anteriores, en que los sucesos atrasan la llegada de las nuevas etapas. Por ejemplo, el atentado del 11 de septiembre de 2001, marcó la fecha de nacimiento no solo del siglo XXI, sino del II milenio. Resulta interesante analizar cómo los acontecimientos son los que marcan el comienzo y el final de las etapas, y no el simple trabajo de historiadores y teóricos. Como diría aquel escritor en 1571, que perdería el brazo días más tarde, son hechos vistos como “la más alta ocasión que vieron los siglos”. Jack el Destripador es una figura muy atractiva, y no debemos dejar que la cultura comercial que nos ha forjado una visión tan mágica y tan errónea de su figura nos canse de volver a leer un artículo más sobre sus asesinatos. Hoy por hoy, como diría Friker, Jack sigue siendo un misterio, como lo es la naturaleza humana.

Y es que la evolución a la que intetó premiar Alfred, por irónico que resulte, no es más que el fruto de la más simple oposición entre pares opuestos. De la ciencia y la superstición, nacen una de las figuras más escalofriantes de la historia negra de la humanidad: Jack, el Destripador. Se trata de un personaje parido de la mediación entre la realidad y la fantasía Aún más de un siglo después de sus asesinatos en Londres, no se ha sabido establecer una solución a su misterio. Todas las hipótesis que han surgido forman parte del mito, de la literatura popular. Se ha creado solo una sombra, una silueta de capa y chistera, que viaja por las calles londinenses en un carruaje majestuoso, en busca de su próxima víctima. El caso policial se cerró, por la imposibilidad del inspector Abberline, o quizá por verse relacionado con la casa real. El caso es que solo se sabe que las mujeres a las que asesinó, fueron degolladas con la precisión de un cirujano, con la capacidad que solo la ciencia puede dotar. Mito o realidad, una de las citas (verdadera o ficcionada) que se conoce de la figura de este asesino fue: "Algún día los hombres mirarán atrás, y dirán que conmigo empezó el Siglo XX".Y es como yo digo. En la historia hay un montón de parejas contrapuestas; ¿es esa la esencia del recorrido del ser humano? Quién sabe. Nos encontramos en literatura la extraña parja Tachia, la novia vasca/García Márquez (y su triste historia de amor contada por Cortázar en Rayuela, o García Márquez/Vargas Llosa. O en ajedrez, a Karpov y a Kasparov, tal vez jugando una partida que representaba la lucha de la antigua URRSS (la perestroika contra la vieja guardia soviética). Aquí es donde reside el verdadero atractivo en un escritor. Digo atractivo por parte del ser humano como objeto ficcionable.


Y nuestra vida cotidiana se va construyendo de pequeños Jacks, de pequeños temores, de pequeñas génesis. El nuevo curso ha comenzado, y parece que haya emezado por primera vez. Recuerdo el segundo año, que estaba ya de vuelta de todo, amargado, impasible. Este comienzo es NUEVO, y no uso el adjetivo gratuitamente. Todo me parece novedad, y quizá lo sea, porque la residencia ha cambiado un montón y no me quedará más remedio que conocer a gente nueva (vuelve en mí la adrenalina de las primeras impresiones). Y además, las asignaturas me apasionan. No quiero un exagerado, pero pinta bien este año.

Lo dicho. Que tengan buena esntrada de curso todos y nos veremos pronto, adentrándonos más y más en los universos de la ciencia ficción...




miércoles, 10 de junio de 2009

CASI 20 VIDAS

GRANDES ESPERANZAS, GRANDES MENTIRAS



Le gustaría mirar por un prisma de cristal que reflejase el largo camino recorrido, y poder ver a su madre en aquella sala de partos, atendida por un grupo de rollizas enfermeras, en ese hospital al lado de las oxidadas vías de tren. Le gustaría ver igualmente a su padre, expectante, afuera, con un vaso de plástico en la mano, mirando el reloj de muñeca en intervalos de veinte minutos, relamiéndose del bigote la espuma del expreso de máquina. A sus abuelos, muy lejos de aquel barrio de casa grises, muy lejos de aquella ciudad ennegrecida por el carbón, en el campo, donde los rayos del sol siempre reinan, y el verde de los viñedos hace el amor con ellos. Nada de todo aquello le contaron. Nunca se atrevió a preguntarlo, como hacen en las buenas películas, en las novelas de calidad. Lo reflejado en el prisma tan solo es fruto de su imaginación y de los despojos de comentarios de aquí y de allá.



Le gustaría tomar al azar una caracola de entre todas las de la playa, y acercarla a su oído para escuchar los pensamientos de su mente aún virgen, aún no mancillada por los excesos de la desidia y la podredumbre de la madurez. Le gustaría escucharse a sí mismo soñando con el futuro, imaginándose adulto y formado.



Le gustaría verse de niño, con 8 años, cuando París aún simbolizaba el amor, la magia y la luz; cuando Montmartre solo era un barrio donde los artistas habían decidió vivir libres, y no morir de hambre por un simple capricho llamado rebeldía. Le gustaría evocar los pensamientos de ese niño si ahora lo viera, con casi 20 años, si de verdad cumple las expectativas que se imaginó para sí mismo mientras leía a Verne o a Stevenson. Desearía que ese niño viniese ahora, y le dijera que no es una decepción, que se ha convertido en ese hombre que siempre había fantaseado ser.


Precisamente, sospecha que el adulto que es ahora, solo cumpliría un mísero y poco loable requisito de cuantos deseaba para la madurez. Solo la barba que luce ahora, que cubre ásperamente su cara, que le hace aparentar más edad de la que tiene, podría aceptarse tristemente como cumplimiento de esa adultez idealizada. Pero el vello que cubre su mandíbula para nada se asemeja a la de los Cristos de los cuadros de Velázquez, de El Greco o de Rembrandt que de pequeño llenaron su imaginario, sino más bien a los mendigos y personajes enfermos por la civilización que años más tarde vio en las películas de Fellini o de Sergio Leone. Eran barbas de seres crueles, de sátiros impasibles ante el paso del tiempo.


Sospecha cuáles fueron las deficiencias que le impidieron convertirse en el héroe literario que deseaba ser. Podría, con esas sospechas, realizar una lista con sus errores, pero no puede. Algo se lo impide. Quizá la melancolía que le embarga sin desearlo. Quizá la época en la que vive, plagada de plazos que se acaban, de amistades de conveniencia, de despedidas secuenciales. Recuerda la inocencia de su niñez, en medio de la naturaleza, con carreras persiguiendo el idilio y la curiosidad, descubriendo las sombras que se proyectan tras la felicidad. Recuerda un pueblo, en medio de un llano, rodeado de viñedos. Recuerda una casa en ese pueblo, con un desván, lleno de saber, de libros y de gatos. Recuerda cómo llegaron a él las pinturas de Toulouse-Lautrec, de Van Gogh y de Picasso, sin que supiera aún muy bien lo que era la realidad.










Todavía puede ver a aquella niña de pelo pajizo al lado de esa casa, y sentir la valentía y el arrojo de los primeros amores, cuando se comienza a descubrir que es posible sumergirse en una mirada al igual que puedes sumergirte en las aguas del mar. Todavía siente el calor por sus venas resultado del primer beso. Recuerda el tacto de sus labios; lo que no puede recordar nítidamente es su rostro. Fue algo pasajero, pero que con los años se vuelve más y más fuerte.


El tiempo avanzó, y el amor se convirtió en deseo por el miedo a la pérdida que provoca la adolescencia. Solo hubo alguien a quien amó, alguien que le marcó tanto, alguien que estuvo por encima del deseo y del sexo, por encima de la veneración y la posesión. Muchos años después de aquel beso a la niña en una tarde de verano, junto a la casa de aquel pueblo, vino alguien que le enseñó a amar de verdad, a descubrir la vida tal cuál es. A la edad en que las revoluciones aún parecen posibles, descubrió lo que es el amor, y ya nunca sentiría lo mismo.


Después intentó cerrarse más en sí mismo, viajar más, leer y tener más experiencias vitales fuera de esa jungla virtual que crean las indutrias culturales. Pero aún sigue teniendo esa sensación de vacío abismal…

Quisiera, aún en la actualidad, encontrar ese borrado corrosivo que consiga eliminar todo aquello que le aflige del pasado. Apenas le importan los éxitos y los momentos felices, pues lo único que sobrevive al tiempo son los fracasos y las decisiones mal tomadas, y las sombras y los fantasmas que se proyectan de ellos. Y no puede por menos volver a caer en el mismo error que cuando era un muchacho, e imaginarse a sí mismo con 20 años más, ya un hombre sabio, cabal, con ningún remordimiento, con miles de experiencias y verdades vividas, con ningún pesar sobre el pasado, preparado para afrontar una última etapa del camino sin retorno... Sabe que se equivoca, y que esas cábalas volverán a él en su cuadragésimo cumpleaños, en el otoño de su vida. Volverá a leer estas líneas, y sabrá, como ha intuido a lo largo de estos 20 años, que solo la escritura es la única forma eficaz de contar historias.

domingo, 17 de mayo de 2009

SCRUBS Y LA OBSESIÓN POR LOS HOSPITALES

UN CORAZÓN SAGRADO

Ya llevo algunos meses intentando escribir sobre un último descubrimineto audivoviual que he incorporado a mi dieta: Scrubs. Debo decir que la descubrí gracias a Lázaro, pues ya llevaba tiempo recomendandomela. Vi el primer capítulo cuando le fui a visitar a su chalet de la sierra madrileña (qué bien suena, ¿no?) en Villanueva. Vi el primer capitulo de Psych y de Scrubs, y me enamore de esta ultima. Debo confesar que las series de medicos (tipo Urgencias, Hospital Central o Anatomía de Gray) no me gustan demasiado. Basan su trama en casos individuales, con personajes que van evolucionando poco a poco. Además, creo que nunca me entero de lo que hablan. Al público en general le encanta que les hablen de tecnicimsos y de nombres raros que no entienden, porque asi tienen la ilusion falsa de que estan aprendiendo algo. Cuando oyen "100 gramos de insulina a este paciente" se excitan orgasmicamente y no tienen ni puta idea de lo que hablan. Es como ver repartir golpes a Chuck Norris o Bruce Lee: les encanta verlo, les encanta escuharlo, pero el atractivo reside precisamente en que se encuentra muy, muy, muy alejado de ellos. Nunca llegaran a tener el cuerpo escultural de Hulk Hogan, y lo gracioso viene cuando intentan imitarles. Y no digamos si intentan imitar a sus cirujanos o forenses favoritos de Bones, CSI o El Mentalista (o Dios, ¿he dicho esa ultima de verdad?)

Digamos que es por esa razon por la que no me he decidido aun a ver series que me han recomendado sobre medicos como House. Me parece que el tema ya esta muy sobresaturado. Pero Scrubs vino, como siempre me pasa cuando creo alcanzar una verdad universal, a darme una bofetada conceptual. Su humor, sus personajes para nada estereotipados, sus tramas incongruentes y su montaje me engatusó desde el primer capitulo. Debo decir que Psych tambien me parecio interesante.

El caso es que en la combinacion de personajes para nada planos y las situaciones ridiculas y las ensoñaciones del protagonista (el interno J.D. Dorian, alias "Bambi"), se desarrolla una atmósfera propicia a la empatía y al entretenimiento. En una época llena de plazos a punto de acabar, de exámenes, de calor y de tiempo extinguible, merece la pena robar un poco de tiempo a nuestra vida "adulta" para recrearnos con las arengas interminables del doctor "Perry" Cox, las transformaciones aborrecibles del apacible en apariencias doctor Kelso o todas las trampas del conserje. Por cierto, el firkie chino del laboratorio es Hiro Nakamura, de Heroes.



Solo he visto la 1º Temporada (y no toda, me faltan los 3 ultimos) y debo decir que siempre tendre un buen recuerdo de la serie. Se me olvidaran personajes secundarios de series maxicomplejas como Lost, se me olvidaran detalles de la personalidad de Dexter, pero siempre quedaran los comentarios de los personajes de Scrubs, ahi, al lado de los dialogos de Los Simpsons y de las lecciones morales de Me llamo Earl.



Por último, me gustaría mencionar a Antonio Vega, líder de Nacha Pop, que murió de cáncer de pulmón la pasada semana. No conozco mucho su carrera, pero hay dos o tres canciones que siempre me han gustado. Sé que son las conocidas, y que tendrá muchas más. Quizá su muerte sea una excusa que yo, como humilde fan novato, comienza a escuchar un poco más de su discografía.


Un abrazo a todos.

domingo, 12 de abril de 2009

ABRIL, MUERTES MIL: ADIÓS A LAS ARMAS

UN POCO DE FILOSOFÍA BARATA

Es increíble. Nunca he sido capaz de describir la emoción que siento cuando descubro interconexiones más allá de la razón, más allá de la realidad, más allá de este mundo. Por ejemplo, cuando descubres que un personaje de la historia pasada (hablo de un ciudadno totalmente anónimo, un vecino de tus bisabuelos o algún habitante de la Edad Media) tiene mucho parecido contigo, es decir, vuestras vidas cobran paralelismos inquietantes o teneís parecidos físicos razonables. Me refiero a esa sensación cuando, casualmente, recitas una frase a la vez que una persona muy cercana a tí; me refiero cuando se suceden una serie de fenómenos que te hacen ceer que eres el protagonista de tu vida, la cúspide de tu existencia, una especie de Truman atado a un guión de un film con un papel protagonista. El dolor vuelve cuando esa sensación austera pasa, haciéndote consciente de que esa sensación de superioridad que acariciaste por un momento es falsa, se ha ido. Y te vuelve a embargar la soledad y la mediocridad.

Este mes de abril ha sido muy revelador. A mi alrededor todo han sido muertes de seres alejados, pero muertes al fin y al cabo. Mis padres, abuelos y tíos han tenido que acercarse a ese lugar tan odiado: el tanatorio. Yo me he quedado tan cómodo, tan imapsible, viendo cómo los personajes más pinorescos que poblaban mi publo y mi imaginario infantil, iban desapareciendo progresivamente. Día a día de lo que llevamos de mes, los ancianos van muriendo, las tumbas se van excavando, los féretros se van cerrando, y las funerarias se van forrando.
Paralelamente, mi pila de eventos del divino Tuenti no ha dejado de recordarme los que cumplen años. No han parado las celebraciones de cumpleaños. La mayoría de mis contactos cumplen años en abril. Celebraciones de cumpleaños por un lado, entierros por otro. La vida y la muerte, por tanto, se encuentran más relacionadas que nunca en el mes de abril.



¿Es casualidad que sea precisamente en el mes de abril se den tantas muertes y efemérides de nacimientos a la vez? ¿Tiene algo que ver con que la primavera sea precisamente la estación de la muerte y la resurrección natural? ¿Por qué para explicarnos estas relaciones que se escapan a nuestra lógica las hemos revestido de creencias y ritos, de historias y leyendas de héroes y hombres inhumanos?

¿Es simple ficción o es realidad, que justo en Semana Santa hayan muerto tantas personas, precisamente tan cerca de Roma, precisamente de un terremoto? ¿Por qué no ha resucitado ninguna de ellas hoy, precisamente Domingo de Resurrección?



¿Por qué dejar de creer, de seguir un dogma que sigue la mayoría, de abandonar los lazos de la tradición familiar, te reporta de energía a corto plazo, y según pasan los años esa energía agnóstica se va perdiendo? ¿Por qué antes estaba más contento conmigo mismo, no tenía tantas dudas? ¿Por qué después necesitas algo a lo que aferrarte, sea la revolución, sea la vocación (religiosa o profesional)? ¿Por qué hacernos las víctimas frente al absurdo es la única forma de recobrar esa superioridad interconectiva de la que hablaba antes?



Quizá los hobbies, los trabajos, los estudios, las revoluciones, las personas, dejen de llenarnos como lo hicieran en su tiempo, pero lo cierto es que quizá no tengamos otra cosa a la que aferrarnos. Quizá después de todo no haya nada, y esas cosas tan terrenales sean las únicas verdades que nos quedan.

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Perdonad por esta charla discusiva e idiota, por ahberme alejado de mis temas recurentes, pero necesitaba compartir estas disertaciones con vosotros. Perdón Lázaro, por no satisfacerte y hablar de una vez por todas de Scrubs, que sé que tienes preparado un comentario para mí. Te juro que la siguinete irá sobre eso.

Un saludo.